Arte humorístico. Thorsten Brinkmann en San Carlos

Desde hace unos meses, estaba muy emocionada por ir a ver Amanecer, un conjunto de instalaciones del alemán Thorsten Brinkmann en San Carlos. Había visto unas cuantas imágenes con las que el museo promovía la colaboración y no aguantaba la emoción.

La intervención está compuesta por piezas que parodian al arte clásico, razón para que San Carlos y su colección permanente conformen el escenario perfecto para albergar a Brinkmann. 


Al primer vistazo, la exposición no me causó nada de gracia. Pero mientras revisaba las fotos, comencé a analizarla y empecé a reír. Las piezas están colocadas estratégicamente; cuando vayas a San Carlos, fíjate bien en la sala y las obras que están en ella. 



Cuando visites Amanecer, ni se te ocurra observar la obra de Brinkmann por separado. Cada pieza tiene un contexto: la sala en que se encuentra. Así encontrarás el porqué del nombre de la muestra. 


La colección permanente del Museo Nacional de San Carlos contiene obras muy interesantes de famosos pintores que, aunque me gustan mucho, considero que son obras "pesadas", sobre todo porque muchas de ellas son muy oscuras. Brinkmann y sus obras llegaron para reavivar a San Carlos.


A riesgo de sonar como disco rayado, te invito a que visites la exposición y no pierdas de vista la mancuerna Brinkmann-San Carlos. Es una muestra para disfrutar; las salas rejuvenecen con esta intervención del alemán. 


Amanecer de Thorsten Brinkmann estará hasta octubre de este año. En verdad vale la pena visitarla. Además, el edificio del museo es una de las obras de Manuel Tolsá, cuya insignia eran las balaustradas. Es una obra arquitectónica muy bonita. 


El Museo Nacional de San Carlos se ubica en Puente de Alvarado 50, en la colonia Tabacalera. Las estaciones de metro más cercanas son Revolución e Hidalgo, y ahora también hay una estación de la línea 4 del metrobús que te deja justo enfrente: Museo de San Carlos.

Está abierto de miércoles a lunes, de 10 de la mañana a 6 de la tarde. La entrada cuesta 31 pesos, pero con credencial de estudiante y los domingos es completamente gratis. El permiso para fotografías vale sólo cinco pesos. 



Cris

Licenciada en Comunicación. Aprendiz de Mercadotecnia. Soy fan de las gomitas y el helado de Oreo. Me gustan las historias que inspiran.

3 comentarios:

  1. que cool! y con eso de la linea 4 del metrobus suena mas facil llegar jajajajajaja

    Creo que si la ire a visitar para comprender mejor lo que dices :)

    Muy buenas fotos!!

    saludos!
    mytigermx.blogspot.mx

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  2. Los diálogos entre el arte europeo del Museo Nacional de San Carlos y el arte contemporáneo no son nuevos para el museo, de hecho es una "tradición" que se está retomando, como tú dices, para darle nueva vida al recinto.

    Antes de Thorsten, estuvo Damien Hirst hace siete años, y el siguiente será Gottfried Helnwein para octubre. (Justo estoy leyendo un libro sobre Hirst en México).

    No he ido a verla, otra vez mea culpa, pero lo que he escuchado es muy interesante.

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  3. Una verdadera porquería lo que hizo el tal Brinkmann en San Carlos. Ya quisiera ver al Louvre prestándose a que se ponga basura en sus instalaciones. ¿Arte?, el tiempo lo dirá, pero que tristeza que unos trozos de basura "emocionen" más que el Lucas Granach o el Rubens que hay ahí. Sin duda, es uno de los signos de nuestros tiempos, la basura, lo falso y sin significado interesa más que lo genuino. A mi la basura no me sorprende, pues la encuentro diario en la calle. Me sorprenderia encontrarme un Mostaert en la esquina de mi casa.

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